Ayer por la tarde se presentó con éxito la Tesis titulada “Análisis del efecto ambiental del uso de tratamientos para el control de la saprolegniasis en la salmonicultura”, de la estudiante de Biología Marina UMAG, Srta. Natalia Guzmán Pereira.
La salmonicultura es la industria de mayor valor en la acuicultura chilena, con una producción que superó el millón de toneladas el año 2020, posicionando a Chile como el segundo productor mundial de salmónidos. En este contexto, la saprolegniasis, es una enfermedad causada por oomicetos del género Saprolegnia, que representa una de las principales causas infecciosas de mortalidad en centros de agua dulce, con pérdidas estimadas de hasta un 10%. La prohibición del verde malaquita en Chile el año 2002 agravó el problema al eliminar el tratamiento más eficaz disponible. Esta tesis se originó gracias al convenio de asesoría que la Universidad de Magallanes le entregó a la empresa Auatralis Seafoods en su programa piloto de cumplimiento regulatorio ambiental. El objetivo de esta tesis fue analizar el potencial impacto ambiental y el marco regulatorio de los tratamientos utilizados para el control de la saprolegniasis en la salmonicultura chilena. La metodología combinó revisión bibliográfica con encuestas aplicadas a 40 profesionales del sector acuícola.
Los resultados confirman que Saprolegnia parasitica es la especie de mayor relevancia sanitaria, afectando principalmente a ovas y alevines. El análisis normativo evidenció que la saprolegniasis no está incluida en las listas de Enfermedades de Alto Riesgo (EAR), lo que impide contar con un programa sanitario específico y genera variabilidad en las prácticas de control. Respecto al impacto ambiental, se estableció un gradiente de riesgo entre los tratamientos: la formalina presenta el mayor impacto ambiental y riesgo ocupacional (clasificada como carcinógena), seguida por el bronopol, que puede liberar formaldehído como subproducto. El peróxido de hidrógeno resultó ser la alternativa más favorable, dado que se degrada en agua y oxígeno. Los baños de sal, aunque sin residuos químicos, pueden alterar la salinidad de los cuerpos receptores.
Se recomienda incorporar la saprolegniasis a las listas de EAR, avanzar en alternativas terapéuticas de menor impacto ecológico y fortalecer los protocolos de bioseguridad en centros de agua dulce. Como conclusión, el cumplimiento normativo tiene como objetivo crear una herramienta de gestión de riesgos que permita a las empresas anticiparse a posibles infracciones normativas, y demostrar un compromiso con la sostenibilidad.
La comisión examinadora estuvo constituida de la siguiente forma:
Evaluadores
· Dr. Marcos Godoy (Universidad San Sebastián)
· M. Vet. Ricardo Echeverría (Universidad de Magallanes)
Director
· Dr. Pablo Gallardo (Facultad de Ciencias, UMAG)
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